Siempre se puede volver a empezar
Siempre se puede volver a empezar. Espera un momento. Eso no es cierto. Ahora que lo pienso bien, nos guste o no, siempre estamos volviendo a empezar. No tenemos opción de NO volver a empezar.
Etiqueta
62 posts etiquetados con esta palabra.
Siempre se puede volver a empezar. Espera un momento. Eso no es cierto. Ahora que lo pienso bien, nos guste o no, siempre estamos volviendo a empezar. No tenemos opción de NO volver a empezar.
El día más difícil de gimnasio es el primero. El momento más incómodo de la dieta es ese primer pedazo de pastel que se queda adentro de la caja. El día más largo de trabajo es el primer día que se trabaja sin estar “baboseando” cada 15 minutos.
Cuando las cosas van bien creemos que seguirán estando bien para siempre. Cuando las cosas van mal nos resulta imposible creer que en algún momento darán la vuelta. Por alguna razón creemos que las tendencias continuan su trayectoria hasta el final de los tiempos.
El deseo de pertenecer es muy fuerte en el ser humano. Las ganas de formar parte de algo que sea más grande que nosotros mismos son muy intensas. Encontrar un grupo de personas que comparten nuestros mismos intereses es lo que se podría llamar una “bendición”. Sin duda alguna, compartir un set de intereses comunes con un grupo de pares es algo muy especial.
Hay momentos en el trayecto de toda empresa en los cuales aprender es lo más importante que se puede hacer. En estas condiciones las prioridades deben cambiar. Los que están lejos se deben acercar y los que ya están cerca, se deben acercar más. Todos tienen que aprender.
Invertimos tiempo en aprender, en conocer cosas nuevas. Luego utilizamos todos los recursos a nuestra disposición para cambiar nuestros comportamientos y así poder afirmar que estamos aplicando lo que ya hemos aprendido. Y las cosas mejoran, por uno cuántos días. Luego olvidamos lo que hemos aprendido y regresamos a buscar refugio en nuestros antiguos patrones de conducta.
La primer reacción que muchos de los líderes dentro de las empresas tienen al momento de afrontar un cambio de esta naturaleza es culpar al nuevo entorno. En el momento en que las cosas dejan de funcionar adentro, aparece el villano favorito de los ejecutivos modernos: el cambio que se está dando afuera.
La memoria es corta cuando queremos recordar los eventos que se dieron años atrás, durante nuestra niñez. A la vez, la memoria pareciera ser infinita cuando tratamos de olvidar la programación subconsciente que al día de hoy rige nuestros comportamientos y expectativas.
Todo el tiempo estamos recibiendo nueva información. Con cada instante que pasa aprendemos algo nuevo. Nada se queda igual y todo cambio que percibimos enriquece nuestra percepción de la realidad. Con cada segundo tenemos más elementos para armar el rompecabezas.
Los procesos son fenomenales. Estos infinitos círculos de actividades cuidadosamente seleccionadas pueden cambiar los resultados que una persona obtiene en cualquier área de su vida.
Las cosas están funcionando y no se tiene mayor problema. Día tras día la cómoda monotonía de hacer lo mismo se apodera de toda la operación. Todos parecen estar muy complacidos ya que todo marcha de acuerdo al plan. No hay grandes sorpresas que interrumpan la producción pero el crecimiento es a lo sumo marginal.
Cada generación crece con la tecnología y expectativas que se respiran a su alrededor. El mundo evoluciona y rápidamente deja atrás generación tras generación. El paso de la tecnología marcha hacia adelante y al cabo de unos años una generación ya no entiende a las que vienen atrás.
Todo va a pasar y eso es algo bueno. El universo está en constante expansión. Nuestro planeta gira y se mueve por el espacio. La sangre en nuestros cuerpos fluye. La vida es movimiento, es cambio. Y si la vida es movimiento y cambio, entonces estar vivos significa que todo esto, bueno y malo, eventualmente pasará.
Las cosas se descomponen, las personas envejecen. Las imperfecciones son parte de la perfección del errático mundo en que vivimos. Aunque no lo parezca así, vivir en un mundo en el que todo fuera perfecto y en donde nada fallara sería muy aburrido.
Bien, ya estamos a un día del 2022. Sin duda alguna ya hay muchas personas pensando en sus resoluciones de año nuevo. En este preciso instante hay millones de posibles resoluciones flotando en las mentes de tantas personas que quieren una mejor vida a partir del año que viene. Y todas sus esperanzas están puestas en que cuando el reloj le pegué a las 12:00 de alguna manera su fuerza de voluntad incrementará y esta vez sí van a lograr todos los cambios que quieren hacer y que nunca antes han podido lograr.
Conforme una empresa avanza, evoluciona. Los procesos que antes funcionaban dejan de funcionar y los requerimientos de cada nuevo nivel al que se llega son cada vez más complejos. En estos puntos de inflexión, toda empresa necesita encontrar una nueva manera de trabajar para seguir creciendo.
Vivimos en un mundo que cambia. La velocidad a la que el mundo está cambiando hoy es mayor que nunca. Incluso, la velocidad de cambio de hoy es más rápida que la que había ayer. Así de grande es la aceleración que estamos experimentando. Cada hora que pasa la tecnología se convierte un poco más en nuestra manera favorita de interactuar con el mundo. Un Whatsapp en lugar de una confirmación, un Zoom en lugar de un café y un “Pedidos ya” en lugar de salir a comer. Realmente estamos encontrando muchas eficiencias. Es maravilloso.
El tiempo pasa y nuestros roles cambian. Lo que hoy nos toca hacer definitivamente no es igual a lo que nos tocaba hacer hace tan solo unos cuantos años. Claro está que esto aplica a cada una de las diferentes áreas de nuestras vidas: familia, personal, profesional, hobbies, etc. Definitivamente que lo que nos trajo hasta acá no nos va a llevar para allá. Lo que en épocas pasadas nos funcionó ya no nos funcionará ahora. El mundo esta en constante crecimiento y si hemos hecho bien las cosas lo que ahora nos toca hacer es más complejo que lo que anteriormente hacíamos. Es así como nos damos cuenta que estamos avanzando —con cada paso que damos se nos exige un poco más.
Creo que hay una gran oportunidad de mejorar la experiencia de compra digital de una manera integral que respeta tanto la facilidad con que se realiza la compra como la integridad y seguridad de la transacción. Estén pendientes de lo que se viene.
Pero el espíritu humano es fuerte y la inercia de querer seguir igual nunca lo podrá doblegar. Aunque el camino de la comodidad sea tentador hacer un cambio positivo en el mundo es mucho más atractivo.
Pero hay otra manera mejor de experimentar el cambio. Cuando algo cambia siempre podemos agradecer por lo que se tuvo. Sin apegos, nostalgias o remordimientos. Sin lamentarnos porque terminó.
Las personas vienen y van. Las instituciones y grupos persisten más allá de lo que sus miembros lo pueden hacer. Los equipos, empresas, grupos religiosos e instituciones que los seres humanos creamos tienen como fin trascender a las personas que las conforman.
Hace tan solo dos años salir en un viaje de trabajo era lo más normal del mundo. Hoy que estoy por salir a dar una consultoría a El Salvador todo el asunto parece extraño y distante. Sé que el viaje es de tan solo un día y pronto estaré de regreso.
Es extraño, aún cuando entendemos a nivel racional que algo nos puede dar todo lo que siempre hemos querido, en la práctica no lo podemos hacer. Es como que si en algún lugar recóndito de nuestro ser dudáramos.
Es fácil ejecutar un proceso cuando se está familiarizado con él. En el momento que el proceso cambia el esfuerzo cognitivo y emocional que se requiere para adaptarse es grande, muy grande.
Muchas personas pasan sus vidas tratando de evitar estas pruebas. Pero no debemos olvidar que Seneca dijo “no hay nombre más infeliz que aquel que nunca afronta adversidad pues nunca se le permite probarse a sí mismo.”
Todos los días son diferentes y es bueno adaptarse a lo que cada uno de ellos trae. Soy una persona que cree que hay algunos tipos de rutina que son buenos y ayudan a la productividad. Pero también creo que la rutina sin la capacidad de adaptación puede ser un problema.
Si algo ya cambió, la mejor manera de manejarlo es cambiando nosotros también. Lidiar con algo que ya cambió queriendo seguir siendo iguales es como querer usar los zapatos que usábamos cuando teníamos un año.
Las pequeñas acciones que tomamos todos los días nos mueven, poco a poco, en una dirección determinada. Si hay constancia en estas acciones, ya sean buenas o malas, muy pronto empezaremos a ver tendencias de hacia dónde vamos.
Creo que la tecnología disponible y el avance que hemos tenido en políticas empresariales nos debiera dar más movilidad, no esclavizarnos. Por movilidad me refiero a la libertad de poder trabajar donde más a gusto nos sintamos.
Creo que hay algo muy noble en querer ser una mejor persona. En querer cambiar la persona que somos por alguien mejor. Es un proceso difícil y a veces muy doloroso. Pero creo que vale la pena.
Siento que he empezado mi viaje de regreso a casa. En el silencio de la noche algo me murmura que estoy muy cerca de encontrar aquello que nunca terminé de perder.
Al momento de empezar un proceso de cambio muchas personas caen en la trampa de querer hacer demasiado en poco tiempo. No darle suficiente tiempo al proceso es la razón principal por la que muchas personas dejan sus sueños tirados.
Verás, el piano que sientes que estás cargando en tu espalda en realidad no existe. Es un producto de tu imaginación. Todo lo que sientes y piensas, por real que te parezca, tan solo está ocurriendo dentro de tu cabeza.
Es el momento de iniciar el viaje final, un viaje del que nadie regresa sin cambiar. Este no es un viaje tradicional, es un viaje espiritual. Es un viaje destinado a encontrar mi vida que está en otro lugar.
Cambiar nuestras vidas no es tan diferente a usar Waze. Sigue leyendo para entender mejor...
Es en esos momentos cuando recordamos que somos nosotros los que escribimos nuestra propia historia que la tragedia se convierte en una historia heroes.
Es decir que lo que experimentamos como nuestra vida tiene mas que ver con como interpretamos los eventos que nos ocurren que con los eventos en sí.
Es muy difícil poder etiquetar una necesidad urgente que el mercado está manifestando como una moda pasajera. Pero el mercado responde a la condiciones que se están dando en un momento dado y en este preciso momento el mundo cambia minuto a minuto.
Tómate un tiempo ahora para hacer un compromiso contigo mismo. Un compromiso de cambiar. Un compromiso inquebrantable. Toma la decisión de no tolerar mas las cosas como son. Decide nunca más volverte a dar por vencido ante el miedo que por siempre te ha logrado paralizar.
Decisiones. Creemos que las tomamos con la cabeza y de manera racional. Nada pudiera estar más lejos de la realidad. Las decisiones, al final del día, las tomamos en base a lo que emocionalmente se siente mejor.
Empieza a ver hacia adentro y trata de entender. Trata de entender de dónde vienen tus reacciones y tus emociones. Aquí si hay tierra fértil pues son tus reacciones y emociones lo único que está bajo tu total control.
Todos, en algún momento u otro, debemos responder la pregunta “¿Qué tipo de vida quiero llevar?” de manera consciente. Mientras no la respondamos estaremos llevando vidas sin intencionalidad ni propósito.
Costumbre es algo que hacemos con frecuencia. Es aquello que no nos damos cuenta qué hacemos y que tampoco cuestionamos. Costumbre es el piloto automático.
Aceptar las cosas como son es tan difícil porque estamos programados para creer que aceptar algo es lo mismo que ser indiferentes ante ello y que por ende no haremos nada para cambiarlo. Esto no es cierto.
Nada en este mundo va de 0 a 100 en un instante. Todo necesita de aceleración y tiempo para llegar a su máxima expresión —especialmente el aprendizaje y la evolución.
Que algo sea difícil es una buena noticia. Quiere decir que estás trabajando en algo te te está poniendo a prueba. Que vas a crecer durante el proceso independientemente del resultado que llegues a tener.
Sea la situación que sea, la nueva etapa que te está esperando está justo al otro lado de ese miedo que no te está dejando cambiar.
Lo único que hace falta es tomar una una mala decisión y todo puede acabar. Nuestras vidas, tanto literales como metafóricas, son extremadamente frágiles.
Veo tantas personas luchar con comportamientos que no necesariamente les son beneficiosos. ¿Podrá ser que estos comportamientos se originen por qué algo más les esté haciendo falta? Yo pienso que sí.
El mundo en que vivimos es cambiante por naturaleza. La evolución es real y el que mejor se adapta sobrevive. No tiene mucho sentido vivir rígidos como un pedazo de acero cuando nacimos para ser maleables como el agua.
No tener clara la situación actual genera falsos supuestos sobre qué necesita cambiar. Si la empresa arranca un proceso de cambio sobre supuestos falsos acerca de su situación actual, estará trabajando en cambios que no darán los resultados deseados.
Pero con todo cambio nacen oportunidades. Y los que estamos aún de pie tenemos las responsabilidad de aprovecharlas para construir un mundo mejor. Un mundo nuevo donde la tecnología nos lleve a todos más lejos de lo que jamas creímos posible.
Tan solo hace unos cuantos meses atrás todo era diferente. Yo era diferente. Tú eras diferente. El mundo ha cambiado tanto que cuesta reconocerlo; a estas alturas probablemente nosotros también ya somos irreconocibles.
“No es a la muerte a lo que un hombre le debe temer,” nos recuerda Marco Aurelio, “a lo que en realidad le debe temer es a nunca empezar a vivir.” Con esta pausa llega el cambio de ritmo necesario para encontrar lo que esa nueva vida pudiera ser.
Algunos experimentos que estoy corriendo para cambiar mis rutinas en casa durante la cuarentena y tener más tiempo para escuchar podcasts.
Sobre lo importante que es tener un permiso previo y el consentimiento de alguien a quien queremos ayudar a cambiar algún comportamiento.
Muchas veces las cosas no están mal. Pero al mismo tiempo tenemos la intuición de que podrían estar mejor. Y es entonces que empezamos a buscar y a buscar...
En una sociedad moderna que aún por el momento podemos catalogar como "libre" básicamente existen dos tipos de libertad: 1. Libertad política, la cual...
No se si alguna vez te has preguntado por qué los periódicos son de papel grande. Yo pr muchos años pensé que tenía que ver con que producir en papel mas...
Cualquier persona que ha tenido personal a su cargo sabe lo difícil que es lograr un alto rendimiento de manera constante con un equipo. Los comportamientos...
En unos minutos estaré empezando mi viaje de regreso a Guatemala. El MWC 2,014 en Barcelona me ha dejado muchas experiencias. He aprendido bastante. Claramente...