Cuando el buen servicio vende...
No todas las ventas son creadas igual. Algunas ventas generan ingresos hoy y ahuyentan a los posibles clientes de mañana. Otras ventas pueden no ser tan rentables hoy pero siembran las semillas que atraen futuros clientes satisfechos. Y claro, dentro de estos extremos, tenemos todos los matices en medio. ¿Cuales ventas son las que más están generando?
Bueno, empecemos. Hay algo que es extremadamente importante para mi. Hacer las cosas bien y exceder las expectativas de las personas a las que estoy sirviendo.
Lo primero que les quiero decir es que para satisfacer las expectativas de alguien más solo tenemos 2 caminos: setear expectativas bajas, lo que nos permite cumplirlas casi todo el tiempo o, atrevernos a setear expectativas altas y hacer hasta lo imposible para cumplirlas. Ambas son igualmente de válidas.
Lo que nunca se vale es ofrecer algo y luego no cumplirlo. Destrozar las expectativas de la persona con que estamos trabajando. Esto hace obvia la relación entre cumplir expectativas y la calidad de ventas que cerramos, ¿no?
Quedar mal es algo que no tolero, ni como cliente, ni como proveedor. Seguro, todos fallamos alguna vez. Hacemos todo lo posible y aún así nos quedamos cortos. Nadie es perfecto. Pero llegar a ser caracterizados como personas o empresas que “nunca cumplen lo que ofrecen” es algo que todos debemos evitar.
El otro juego a jugar es constantemente dar un excelente servicio. Exceder las expectativas. Llevar un nuevo estándar de calidad que el mercado nunca antes ha visto. Innovar constantemente en nombre de nuestros clientes. Incomodarnos por ellos. Rechazar el status quo y pelear porque las cosas sean mejores todos los días. Esto es lo que nos mueve hacia adelante.
Cuando el buen servicio vende, los clientes regresan. Los ingresos se multiplican y el crecimiento es exponencial. Nuestra reputación empieza a reducir el esfuerzo necesario para vender más. El buen servicio se convierte en nuestro promotor #1.
De todo lo que podemos hacer para vender más, dar un buen servicio es la palanca más poderosa a nuestra disposición. ¿Es fácil lograrlo? No, pero si es simple. Dar un buen servicio se puede resumir en:
- Incomodarme yo para que mi cliente esté cómodo. Nunca hacerlo al revés.
- Invertir para maravillar hoy a un cliente que regresará feliz una y otra vez a comprarme después
- Hacer lo que ofrezco mejor que todos los demás para que las personas que experimentan mis servicios vendan pr mi
- Tener paciencia y confiar que ser el mejor es la única estrategia que es sostenible en el tiempo.