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marzo 2018

¿Está muriendo la curiosidad de nuestros niños?

image from www.thesun.co.uk"El poder de cuestionar es la base de todo el progreso humano"

Indira Gandhi

Un niño típico de 4 años de edad puede hacer hasta 100 preguntas cada día a sus papás. Cuando este mismo niño llega a la educación media, es muy probable que ya no les haga ninguna pregunta. De hecho, la cantidad de preguntas y su curiosidad en general prácticamente ya tienden a 0.

Bastante preocupado por esta situación he estado pensando mucho en cual podrá ser la causa (agradezco mantener aún algo de curiosidad para querer estar pensando en estas cosas!).

También creo que los niños son el departamento de investigación y desarrollo de la especie humana. Es vital que fomentemos cuanta curiosidad y preguntas podamos en ellos para que nuestras futuras generaciones puedan optar tener un mejor futuro.

Ya en este momento, contemplando ya por varios minutos por la ventana, de alguna manera u otra todos mis pensamientos se van directo a mis experiencias en el colegio.

Primero que nada, creo que la educación tradicional recompensa tener las respuestas correctas. No existe recompensa por hacer preguntas importantes. Si traigo a la memoria mi propia experiencia lo que puedo recordar es estar siempre buscando cual era la respuesta que me iba a ayudar a "ganar el examen". Recuerdo tratar de descifrar que es lo que mi profesor quería que pusiera en la hoja. ¿Que recuerdos les vienen a ustedes a la mente?

La segunda imagen que me viene a la memoria es la de mis profesores haciendo preguntas y mas preguntas. ¿Que es lo primero que le pasa a un(a) niño(a) de 4 años que llega por primera vez al colegio? Si no me equivoco, todo empieza con la ceremonia de levantar la mano para poder hacer una pregunta. A mi manera de verlo, esto ya es el primer golpe a la curiosidad espontánea.

¿Luego de esto que ocurre? Si recuerdan su época de colegio, ¿quien hacía todas las preguntas en su salón de clases? Si, el profesor. Desde muy pequeños en el colegio entramos en esta ambiente en donde las preguntas las hace el profesor y nuestro trabajo es estar preparados para dar las respuestas. Se espera que de alguna manera sepamos las respuestas. No cuestionar.

Quiero reconocer que puede ser que yo haya tenido una experiencia muy particular y que la lucha de recobrar mi curiosidad y buscar las preguntas que puedan transformar mi vida sea única. Sin embargo, cuando veo a mi alrededor el mundo en el que estamos viviendo algo me dice que esto pudiese ser una problema mas generalizado. No lo se. Quiero seguírmelo preguntando...

 


Viaje Moscos y Preinfa a El Salvador, Marzo 2018

IMG_0531Y fue un fin de semana para recordar. La ilusión de visitar otro país y estar con tus amigos haciendo lo que mas te gusta, jugar el beisbol. La emoción de los niños fue palpable desde días ates de salir: como irán  a ser los campos? Como se llaman los equipos contra los que vamos a jugar? Serán mas grandes que nosotros? Fue una gran experiencia que seguro les transformará la vida.

A mi manera de verlo los dos juegos amistosos que la academia Playball disputó este fin de semana en El Salvador (uno en Santa Ana y el otro en San Salvador) le dejaron mucho mas que  la experiencia puramente deportiva a los niños. El viaje les dejó una sensación de compañerismo y trabajo en equipo que los acompañará el resto de sus vidas. Competir sanamente contra niños de otro país les abrió los ojos a un mundo mas grande, un mundo en donde podemos venir de distintos lugares pero de alguna manera somos todos iguales.

El resultado del juego, al menos para mi es secundario. Espero que también lo sea para mi hijo. Lo realmente importante fue ver a cada uno de los niños darlo todo durante los juegos y una vez terminado cada juego recargar de alguna manera todas sus energías para ir a jugar horas seguidas en la piscina. Fue un recordatorio muy importante sobre lo mucho que podemos disfrutar si nuestro objetivo es aprovechar el tiempo al máximo.

Como papá puedo decir que la oportunidad de compartir con las otras familias que comparten el mismo objetivo de ayudar a sus hijos a crecer de una manera sana y darles las mejores herramientas para el futuro a través del deporte fue muy enriquecedora. Poder ver que todos queremos lo mismo para nuestros hijos (una buena vida) y cada uno lo buscamos de una manera diferente es muy enriquecedor. Se aprende mucho y se cuestionan muchas cosas (buenas y malas) que hacemos  sin siquiera darnos cuenta en muchas ocasiones.

Finalmente, el poder estar cerca de ls entrenadores, quienes están dedicando una gran parte de sus vidas a formar a nuestros hijos fue muy gratificante. Compartir en un ambiente fuera del campo con ellos nos abrió una pequeña ventana a las vidas de estas personas que hoy por hoy están jugando un rol tan importante en la vida  de nuestros hijos. Gracias Jorgito y Julio.